A la salida del pueblo, Bathin
partió un camino por otro lado. Aunque tenían el mismo objetivo,
ella no quería entrometerse en los asuntos del pobre Dantalion. Él
siguió hacia el nordeste dirección al exterior del desierto. En
cambio Bathin continuó por el desierto, no volvió a su tierra.
Caminando hacia un destino desconocido, Dantalion acabó topándose
con una población a lo lejos. El desierto se terminaba, y lo que
encontraba al final era una gran ciudad. Como cualquier ciudad,
estaba amurallada. En la época actual, las ciudades no mantenían
las puertas cerradas al paso de los desconocidos. Cualquiera podía
entrar y salir de la ciudad cuando quisiera. Hay excepciones como se
pudo observar en Kitabxana. Allí, la biblioteca o zona de pobres
estaba cerrada al tráfico de humanos. No es la única población del
terreno que tiene este tipo de cualidades. Basta con ver alguna zona
de cualquier población con una puerta cerrada y dos guardias con
lanzas para saber que es un lugar cerrado al público.
El desierto se terminaba, lo que
lo hacia raro ya que empezaba un camino de piedra. Este camino
llevaba directamente a esta población desconocida. Dantalion se
sorprendió bastante, ya que antes de entrar en la población estaba
el tan deseado mercado medievo. Aprovechó para intercambiar alguna
pertenencia de las que llevaba en la bolsa trasera. Dantalion quería
unas zapatillas nuevas, ya que tras la ventisca de arena, estas se
quedaron desgastadas. Era poco lo que tenía, pero si podía
venderlas, podía ganar algo de dinero. A parte tenía un trozo de
piedra de “Ojo de Tigre”. No tiene mucho valor, pero es bonita y
con este tipo de piedras se puede conseguir alguna cosa no muy
valiosa. Antes de hacer cualquier compra, preguntó al tendero donde
se encontraba, ya que se le hacía raro encontrar un mercado en la
misma puerta de la ciudad.
- Usted se encuentra en la población de Kilse, conocida por su gran campanario en el centro de la ciudad. La hace muy características. El motivo por el que el mercado se pone en pleno exterior de la ciudad es para atraer a los transeúntes como tu que llegan del desierto hambrientos y sedientos. Luego se les da cobijo dentro de la ciudad gratuito en cualquiera de los hoteles o en la misma iglesia. Debería usted visitar la iglesia cuanto antes. - Contestó un amable tendero del mercado.
A Dantalion seguía haciendo
mosca este recibimiento. Aún así consiguió lo que quería. Ahora
Dantalion tenía unas zapatillas nuevas. A cambio del material de las
zapatillas viejas se le proporcionó 3 Pul.
El Pul es la moneda que se
utiliza en aquella región. Con 3 Pul, una persona tiene suficiente
para subsistir un día completo. Un trabajador de clase baja gana 5
Pul al día como mínimo, incluso algunos días no obtienen ganancia
u obtienen más de la media. Por eso muchas veces utilizan el
pluriempleo familiar. Significa que todos los miembros de la familia
trabajan, excepto los menores. Los de clase alta ganan 20 Pul al día.
Quitando el tema del dinero, a
Dantalion le seguía dando mala espina la población de Kilse. Así
que decidió entrar a investigar. Tras finalizar el mercado medievo
se encontraba la puerta abierta de la ciudad. El suelo estaba formado
por una serie de adoquinado bien arreglado y sin grietas. Estaba
diferenciado la parte que tocaba para viandantes y carruajes. A lo
lejos se veía una gran torre. Esta es la torre que el tendero
describió anteriormente. En la puerta de la misma iglesia se
encontraba un hombre sentado.
- Perdone, ¿Es usted algún clérigo de esta ciudad? - Preguntó anonadado Dantalion
- Así es. Mi nombre es Vassago. Soy el mayor clérigo que puedas conocer. El de rango alto en cuanto a magia. Puedo predecir el futuro, el pasado y el presente. Puedo saber todo acerca de cualquiera que me salude. Estas buscando una mujer, hace unos días la viste. Delante de ti se mutiló la cara, los brazos y las piernas. Deberías dejar de buscar. Esa mujer a la que buscas ya no se encuentra entre los vivos. Todo lo que puedas encontrar de esa mujer es simple esqueleto o alguien que no vive, sino que esta muerta entre los vivos. ¿Tu tampoco estas vivo no? Existen 72 humanos que fueron llevados a la muerte y ahora vagan por estas tierras. Tu eres una de esas 72 personas que fueron asesinadas a sangre fría y no recuerdan nada de lo que ocurrió. ¿Nunca te has dado cuenta de que el mundo no cambia para ti? ¿Nunca te has fijado que aunque pasen los años no envejeces? Debes de tener aproximadamente mas de trescientos años y tu has vivido como si tuvieras treinta. Explicaré lo sucedido. Hace más o menos 296 años atrás el hombre más poderoso del planeta escribió un libro de predicciones. Estas predicciones fueron sucediendo años más tarde de la escritura de este libro. En el libro se encuentran los 72 nombres de personas que fueron asesinadas de formas diferentes. Algunos fueron colgados de un árbol, otros fueron acuchillados a sangre fría. En cualquiera de los casos la muerte parecía un suicidio. Llegué a la conclusión después de muchos años que esto no es cierto. Cada uno de ellos fue asesinado por la misma persona que escribió el libro. Esta se hacía llamar Salomón. Guardó el libro bajo llave en la biblioteca municipal de Kitabxana, por eso la razón de que no pueda entrar nadie. Tu nombre es Dantalion y te encuentras en los 72 humanos que aparecen en este libro. Misteriosamente no puedo saber la forma en la que moriste, pero si puedo decirte que fue bastante desagradable a la vista humana. Yo tampoco se como morí, pues me encuentro en ese libro. Ahí pone la forma la cual me mataron e hicieron creer que me morí. Quien sabe, puede ser que me ataran una piedra al pie y me tirasen al mar, o me durmieran y me enterraran vivo. Ahora puedo decirte que ni tu ni yo somos humanos. Como puedo predecir que has hecho últimamente, se que has estado con alguien que tampoco es humano. Todos los que procedemos del mismo libro no tenemos recuerdos de nuestra infancia o creemos tener recuerdos que son falsos. Un día despertarías y es como si tu vida fuera esa. Tu vida ahora mismo es caminar y vagar por ahí. Eres un nómada. Posiblemente antes de ser nómada fuiste otra clase social o a saber. Todos los 70 que hay más en el libro tienen el mismo vago recuerdo de no saber quienes son sus padres, quienes son ellos o de donde son. Simplemente son personas que están con unas personas adoptivas que creen ser parte de familia. Los 72 humanos del mismo libro no fueron asesinados en el mismo lugar, ni en el mismo tiempo ni en el mismo año. Ninguna persona vive mas de 300 años y tanto tu como yo estamos viviendo ese tiempo, pero para las cabezas humanas es como si conviviéramos con ellos para siempre. No envejecemos, nos ven cada día, nos saludan y ya está. Nosotros tampoco los vemos morir. Es como un paro en el tiempo espacio-temporal que afecta a todo lo que nos rodea. Posiblemente te preguntes que somos. Somos simples demonios. Podemos diferenciarnos de los humanos porque llevamos una cruz invertida como mancha de nacimiento en algún lugar de nuestro cuerpo. Vas a encontrarte con cada uno de los 70 restantes a lo largo de un periodo de tiempo. Pero recuerda, no estas vivo, no puedes morir. Estas en el planeta sin ninguna razón. Busca la verdad, busca el lugar de donde procedemos. No puedo contarte más. - Vassago se puso en pie y entró a dentro de la iglesia.
Dantalion, pese a haber
escuchado toda aquella conversación y no creerse mucho de lo que le
había dicho Vassago, pidió refugio, ya que no tenía donde pasar la
noche. Tampoco tenía que hacer ni por donde empezar. Necesitaba una
pequeña guía o plano de la zona, al igual que algunas provisiones
para subsistir durante algunos días. Aún así el clérigo le cerró
las puertas en las narices y le pidió que se fuera. Al ver la
reacción de Vassago, Dantalion decidió quedarse sentado en la
escala que se encuentra en la misma puerta de la iglesia a esperar.
En algún momento tendría que salir. Tras estar más de una hora
esperando, Vassago salió de la iglesia. Le pidió que entrase. Al no
creerse la historia, el clérigo pilló lo primero que encontró a su
alcance. Era una navaja y se la clavo en uno de los puntos débiles
del cuerpo humano. Dantalion empezó a gritar de dolor, pero el mismo
clérigo le inyectó un sedante para que no tuviera dolor y pudiera
contenerse. Pasados unos minutos pudo observar como la cicatriz del
pecho se cerraba. Entonces si se creyó la historia. Los 72 afectados
no pueden morir, pero si sufren dolor y pueden enfermar. Pero nunca
pueden abandonar la vida.
- Entonces, ¿es posible que la mujer, o quien quiera que fuera que vi era uno de nosotros? - Preguntó extrañado mientras se miraba el pecho.
Vassago le explicó que de estos
72 demonios algunos conocen la historia y por no ver morir a sus
seres queridos recrean matanzas y luego intentan suicidarse sin
éxito. Varios de ellos lo hacen por miedo. Otros, al ver que no
crecen, deciden tirarse por un barranco. Pero siempre despiertan al
día siguiente, están inconscientes durante un día por el fuerte
golpe y despiertan. Todavía no sabe la forma de hacer que esto se
cancele y podamos envejecer, recordar a nuestros seres queridos y
seguir adelante. El caso es que cuando alguien pierde un ser querido,
automáticamente al día siguiente ya no sabe de su existencia, es
más, es como si estuviera con otra familia. Por eso Vassago decidió
vivir en soledad. Él se hizo clérigo en una iglesia con el fin de
no encariñarse con personas. Así siempre tendría su querida
iglesia que durante tantos años ha ido restaurando.
- Esa mujer que viste o que dijiste ver era uno de los 72 demonios que pese a saber la verdad no quiere estar en este mundo. Ninguno de nosotros podemos irnos a otro mundo. Sólo existe una remota posibilidad de irnos de este mundo al infierno o al cielo, según nos toque. Deberíamos buscar el libro de Salomón y destruirlo. El único fallo que se puede apreciar es la pérdida de este libro. Puede estar enterrado, congelado, o dentro de otro libro. Incluso puedes tenerlo tu entre tus pertenencias y no saberlo. Eso si. Si destruyes el libro los 72 demonios nos iremos de aquí y nunca sabremos que existimos en este mundo. Si crees que es mejor seguir la vida que tienes no lo destruyas, pero si quieres morir hazlo. - le advirtió Vassago.
Dantalion se preguntaba una y
otra vez dónde podía estar este libro. Lo primero que se le pasaba
por la cabeza era que este libro estuviera en la misma biblioteca de
Kitabxana. Otra de las cosas que se le pasaba por la cabeza es que
este mismo libro estuviera dentro de otro mismo libro o con las tapas
cambiadas y esto perjudicaría más la búsqueda de éste mismo.
Se encontraba demasiado lejos
como para ponerse en marcha hacia Kitabxana por lo que Dantalion
decidió continuar su camino en busca de más pistas fuera de esta
vacía población. En Kisle no se le había perdido nada.
Esta vez siguió por el este. Se
encontraba un pequeño bosquejo de arboles de hoja caduca, por lo que
el ambiente parecía otoñal. El sueño lleno de hojas marrones y una
olor a humedad de haber llovido hace apenas media hora.
El bosque se hacia demasiado
repetitivo, aunque avanzara era como si nunca acabara y si miraba
hacia atrás sólo veía árboles y matorrales. Todo era frondoso y
más bien parecía que acabaría haciendo noche en medio del bosque.
Al no ser el desierto, en esta zona las noches no aparentaba que
fueran a ser frías y por lo que respecta, podría dormir al pleno
raso a la luz de la luna. Siguió caminando en linea recta hasta que
la luz del sol desapareció y no tuvo más remedio que ponerse a
hacer una pequeña fogata con varios troncos secos que encontraba por
los alrededores. Juntando dos piedras, a lo prehistórico, encendió
unas mechas de fuego que prendieron los pequeños troncos. Junto con
palos rígidos que habían por el entorno pudo utilizarlo para
cocinar. Llevaba unos pequeños trozos de carne de cerdo que,
pinchados en un palo, pudo tostarlos en el fuego.
La noche no prometía mucho ya
que si alzaba la mirada al cielo solo veía una cantidad de árboles
tapándole la poca luz que pudiera entrar de la luna. Pese a ello,
esa noche era luna nueva por lo que era prácticamente imposible que
entrase un rayo de luz lunar por entre los árboles. Pero si podía
observar pequeños agujeros donde poder ver estrellas que hacían de
la noche una bonita noche donde contemplarlas.
Mientras observaba las estrellas
seguía dándole vueltas al tema de dónde esta el maldito libro.
Vassago le hizo una explicación bastante extensa de lo que
significaba este libro y que él no tenía intenciones de destruirlo.
Prefería ser inmortal a morir como persona. No es el estilo de vida
que le gustaría llevar a Dantalion. Él prefería vivir la vida que
tuviera que vivir y morir como una persona normal. No quería ver
como todos se iban muriendo a su alrededor y se olvidaban de él. No
es la vida que quiere, ni querría tener. Dantalion solo quiere el
libro para ser destruido, en un principio.
El fuego se fue apagando
lentamente y Dantalion durmió sobre unas telas que guardaba en la
mochila. Tras unas pocas horas después los primeros rayos de sol se
postraban entre los agujeros que dejaba los árboles al moverse.
Dantalion se despertó. Empezó a recoger sus cosas y se dispuso a
seguir su camino por donde lo había dejado anteriormente. El día
anterior, él mismo fue pintando los árboles por donde iba pasando
para no equivocarse de camino, es más, la misma noche pintó una
flecha por el camino que debía continuar. Nunca dejo de caminar
hacia el este, pese a que el bosque no terminaba nunca. Tras
alrededor de dos horas de camino escuchó pájaros cantando y un
ruido que parecía de agua. A unos cuantos pasos de allí había un
riachuelo de agua dulce. Fue corriendo hasta el rio ya que tenía la
necesidad de beber un poco de agua y de pasada ver si podía pescar
algún pez para poder comer ya que las provisiones de comida se le
estaban agotando o pudriéndose. El agua fluía limpia y reluciente.
Tan reluciente que se podía observar el fondo del rio y no parecía
muy frondoso. También como había una cantidad de peces nadando por
el lugar. Lo más espeluznante fue ver el otro lado del rio. A
diferencia del bosque que él estaba recorriendo, el otro lado
parecía como quemado, seco, frío. Se asemejaba a una película de
terror por el que podría aparecer de repente alguien y clavarte un
cuchillo en la propia sien.
Tras unos minutos de observación
se escucho un pequeño rugido de alguna zona de alrededor.
- ¡Quién anda ahí! - gritó Dantalion
Acto seguido un tigre apareció
de la nada persiguiendo a Dantalion. Éste no tuvo más remedio que
echar a correr conforme sus piernas le permitían. Tras un corto
recorrido...
- ¡Ya basta! ¡Vuelve aquí! ¿Con quién tengo el placer de hablar, joven apuesto? - Pregunto una mujer extraña a Dantalion.
Dantalion explicó quién era
con las mejores palabras posibles. La muchacha seguía mirando
fijamente a Dantalion junto con un tigre.
- Soy Vine, creadora de este bosque y este rio. - dijo firmemente la mujer.
Vassago es, en demonología, una de las entidades que se invocan en rituales de alta magia, generalmente para descubrir los secretos de las mujeres.
Su identidad es dual, y algunas autoridades lo describen como un ángel caído que se especializa en revelar el futuro y en encontrar cosas perdidas. En el caso de la historia representa a un clérigo de alta magia que puede revelar pensamientos y perdidas, casi parecido a lo que representa como demonio en el libro de Salomón.
1 comentarios:
hola, me a gustado mucho tu escrito, me gustaría que colocaras la siguiente parte, si no es mucho pedir, porque esta muy interesante!! y deseo poder seguir leyéndola jeje
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